El pasado fin de semana, del 26 al 28 de noviembre, se celebró en el trazado valenciano de Cheste, el encuentro final de temporada de Ferrari, donde se pone el broche final de sus series mundiales y se homenajea a los pilotos que han tomado parte en los distintos campeonatos al volante de un Ferrari, como las Le Mans Series, 24h de Le Mans, el International GT Open, y como no, la Fórmula 1.
En estos encuentros, que Maranello denomina "Finales Mundiales Ferrari", se dan cita numerosos seguidores y propietarios de la marca del Cavallino, llegados de todo el mundo para compartir su pasión con los pilotos que evolucionan en la pista, y para encontrarse con los integrantes de otros clubes oficiales Ferrari, tanto de propietarios como de fans. A todos ellos se unió el presidente de Ferrari, Luca di Montezemolo, así como distintos responsables de la marca y de la sección de competición, como Amadeo Felisa y Stefano Domenicali, y los dos pilotos oficiales de la Scuderia, Fernando Alonso y Felipe Massa, acompañados por los probadores, Marc Gené, Giancarlo Fisichella y Luca Badoer, además del vencedor del GT Open, Álvaro Barba, que también evolucionó en pista con su Ferrari F430 GT2 del Team AF Corse.
Tres días inolvidables para todos los fans de Maranello y cómo no, para todos los pilotos que se vieron arropados por su afición, que acudió al circuito Ricardo Tormo de Cheste. El Ferrari Club España estuvo también presente en el evento, junto a numerosos socios de otros clubes europeos, que acudieron al circuito con sus Ferrari, en un número cercano a las 100 unidades, invadiendo el paddock del circuito valenciano con su presencia, después de protagonizar un espectacular desfile por las calles de Valencia el viernes por la tarde, que despertó la admiración de todos los transeúntes.
Pero aquí no terminó la actividad de Ferrari en la ciudad de Valencia, ya que el sábado por la noche y una vez finalizadas las actividades en la pista de Cheste, se celebró una cena de gala en el interior del Museo de las Ciencias Príncipe Felipe, de la Ciudad de las Artes y las Ciencias, con la presencia de cerca de 1000 invitados al que acudió el presidente Montezemolo, acompañado por el presidente de la Comunidad Valenciana, Francisco Camps y la alcaldesa de la ciudad, Rita Barberá, y de todos los pilotos de la Scuderia Ferrari, excepto Fernando Alonso, que llegaría unos minutos más tarde haciendo una espectacular entrada al recinto al volante de un monoplaza de la Scuderia Ferrari.
Entre discursos y homenajes, el departamento Corse Clienti de Ferrari, hizo entrega de los trofeos a los vencedores de los distintos campeonatos y series de la F430 Challenge, de Italia, Europa y América.
El fin de fiesta culminó con un espectacular castillo de fuegos artificiales, que fue seguido por todos los presentes desde el interior del techo parabólico acristalado del edificio diseñado por el genial arquitecto Santiago Calatrava, y por todos los valencianos que pudieron disfrutar desde los edificios cercanos la grandilocuencia del despliegue pirotécnico.
El domingo llegaría la culminación de la Finales Mundiales Ferrari 2010, con la presencia en pista de todos los pilotos y personalidades ligadas a la Scuderia y patrocinadores tan importantes como Emilio Botín, presidente del Banco de Santander y del propio presidente Francisco Camps y la alcaldesa Rita Barberá, que están trabajando para conseguir traerse a Valencia una franquicia para construir otro parque temático Ferrari como el que recientemente se acaba de inaugurar en Abu Dhabi.
Los pilotos atendieron a los medios informativos y firmaron autógrafos a sus fans durante la mañana, mientras se disputaban las últimas mangas de las Series de la Ferrari Challenge, y las exhibiciones de los monoplazas del departamento F1 Clienti, con sus propietarios al volante y las últimas mangas de los Programas FXX y 599XX con una importante número de unidades en pista, además de los Clásicos, que acudieron al evento en un número muy reducido de modelos, debido a que este año no se han celebrado sus series por la reestructuración de su campeonato por parte de Ferrari, con miras a poder relanzarlo para el 2011. De todos modos las unidades presentes, no hicieron desmerecer en absoluto esta categoría, ya que pudimos ver una interesante muestra compuesta por vehículos tan diversos como un 250GT Tour de France de 1959, un 250GTE del 62, dos 365GTB/4 Daytona en versión Le Mans, dos potentes 308GTB mantenidos por Toni Auto de Maranello, un 275GTB/4 Competizione, un 512BBLM, además de dos espectaculares F40 LM.
Hacia las dos del mediodía, comenzaron los actos de homenaje con la salida a pista de Fernando Alonso, al volante de un 375 Indianápolis de 1954 y de Felipe Massa, a los mandos de un 500TRC de 1957, ambos recientemente restaurados por Ferrari Classiche. Luca di Montezemolo y Emilio Botín les siguieron a bordo de un 250GT California del 61, escoltados por tres Ferrari California actuales conducidos por Giancarlo Fisichella, Luca Badoer y Marc Gené, seguidos por 50 Ferrari pertenecientes a los socios de los Clubes Oficiales presentes en Cheste, encabezados por dos 599 GTO y un 599 HGTE del Ferrari Club España y una selecta comitiva compuesta por numerosos 458 Italia, California, F430, 430 Scuderia, 360 Modena, 328GTB, etc.
Finalizado el desfile, los tres F430GT2 participantes en las Le Mans Series, 24h de Le Mans e International GT Open, salieron a rodar para mostrar todo su potencial, además de realizar cada uno una parada en boxes, para mostrar a los aficionados el trabajo de sus mecánicos y el modo de operar en sus "pit stop". Una vez finalizada la exhibición, llegaba el momento cumbre del fin de semana, con la salida a pista de Fernando Alonso y Felipe Massa al volante de sus respectivos F10 y de Luca Badoer con un F60 del año pasado, al que se le homenajeó con una cálida despedida, después de conocerse su salida del equipo después de 13 años trabajando como piloto probador. Los tres monoplazas completaron varias vueltas, realizaron sus respectivos "pit stop" y después de cruzar la meta en formación, realizaron unos cuantos "donuts" quemando rueda delante de la afición que aplaudía enfervorecida. Una vez despejado el humo dejado por neumáticos, los tres pilotos se unieron a sus mecánicos, en un grupo que completaron los respectivos responsables de la marca y todos los pilotos participantes en el evento a lo largo del fin de semana, para posar en una foto de familia, como acto que pondría punto y final a las Finales Mundiales 2010.